lunes, 9 de noviembre de 2015

¡El sustito de cada mes!


    En esta ocasión quiero platicarles de algo que, aunque pase el tiempo, no termino de acostumbrarme y a veces (por qué no decirlo), me sigue espantando.

   Recuerdo un día, cuando apenas me iba acostumbrando a éste país, poco después de mi llegada, el silencio de la calle fue roto por una alarma. Sí, una alarma de esas que había escuchado en los documentales de National Geographiccuando muestran los ataques aéreos de la Segunda Guerra Mundial (ok, no exactapero en la emoción del momento YO lo sentí así). En ese momento volteé  para todos lados, mi corazón latía desbocado por el miedo que me estaba dando... 

¡Achis piachis! ¡Algo se quema, un ataque aéreo! ¡Los terroristas!

- ¿Y ahora?- Pensé asustada - ¡Bendita mi suerte! ¡Venir a vivir a Europa cuando comienza una tercera guerra mundial!- Lamentaba mi suerte mientras mi corazón latía casi a la velocidad de la luz - ¡Ayyyy, yo que le dije a mi madre que estaría todo bien!-

   Mientras pasaba del miedo a la tristeza (Y por qué no decir decepción, digo ¿recién llegada y que se arme la guerra? ESO es mala suerte), mientras hacía el recuento de las personas de las cuales me habría gustado despedirme (en caso de que fuera bombardeo), ¡ZAZ! Silencio.

   Me asomé a la ventana, todo era mostraba la quietud de un día normal de otoño, gente en bicicleta, paseando sus perros, carros. Nada y digo NADA especial. Mientras yo checaba el cielo, buscando los bombarderos o señales de desastre... NADA.

   No, no se trató de ladrones, ni de una broma macabra que hizo algún holandés malvado. Es, simplemente, algo que a la fecha y cada cierto tiempo, me causa tremendas espantadas... hasta que recuerdo que es el día de revisión.

   Para aquellos, que no han estado en Holanda (y aquellos otros que aún no se acuerdan), se trata de la prueba de la sirena para casos de emergencia social.

   El primer lunes de cada mes, pase lo que pase, se escuchará durante un minuto y medio las sirenas. Y si ya se están preguntando como a Santo de qué se debe el bendito susto...

-Nada, simplemente de que cada pueblo prueba regularmente la sirena que sonará en casos de desastres. Siempre a las 12 del día en el primer lunes del mes.

   La idea de hacerlo con dicha periodicidad es que quien la escuche, pueda reconocerla cuando REALMENTE ocurra algo (algún accidente grave o desastre). 

¿Que usted la escuchó en otro momento? Dígase en la mañana, tarde o en la noche... Ahhh pues ahora si, hay que cerrar puertas y ventanas, para después revisar en la televisión o radio de qué tipo de emergencia se trata y si se tiene que evacuar el área o no.

Inundación en los Países Bajos el 31 de enero de 1953
En toda Holanda hay alrededor de 3, 800 sirenas para garantizar que TODOS la escuchen y todas son operadas por el gobierno local. Ok, en Holanda no se han dado los casos de ataques terroristas, como hace unos meses en Francia, pero sí se han dado uno que otro caso que no ha pasado de ser un susto, por lo que, dicen, más vale estar prevenido.

   Y si se pregunta a santo de qué cada mes se hace esta bromita a los desprevenidos, hay que recordar que gran parte de Holanda se encuentra por debajo del nivel de mar), situación que lo ubica en situaciones de posible peligro: Mareas muy altas, tormentas y corrientes de los ríos que atraviesan todo su terreno, por lo que la posibilidad de una inundación como sucedió el 31 de enero de 1953, es bastante grande.

Sistema de sirena

En los Países Bajos, desde 1993, se decidió utilizar el Sistema de Alarma que se creó originalmente durante la Guerra Fría, como parte de la defensa civil. Reemplazado después por un sistema más moderno. Sin embargo, el principio sigue siendo el mismo: sirenas que pudieran alertar a la población en un área determinada sobre calamidades.


  Para aquellos que se pregunten ¿Qué pasa si el primer lunes del mes coincide con alguna festividad) como Pascua o 5 de mayo (Día de la Liberación)? Bueno, la alarma no sonará en otro día, como por ejemplo, el día siguiente: martes o el segundo lunes del mes, ya que ésto podría causar confusión.

   En la actualidad, el ministerio de Seguridad y Justicia quiere abolir para finales del 2017 el que suene la alarma, ya que, según alega, los costos de mantenimiento son muy elevados. Además, dicen, los ciudadanos pueden ser notificados por teléfono e internet. Sin embargo, tras pruebas realizadas en el 2013, se determinó entonces, que poco más de la cuarta parte de la población NO recibió el mensaje y que casi la mitad (40%) no tenía teléfono... Así, no se ha encontrado una mejor opción que la chicharra una vez por mes.

   He de comentar que ni en lo que uno debe aprender para el examen de Holanda, ni en la escuela me habían mencionado NADA, así que se imaginarán el tremendo sustito que me dió las primeras veces, hasta que mi marido vino a bien explicármelo.

-¡Canijo! que yo ya andaba buscando abajo de qué piedra esconderme! O de plano, qué palo agarrar como arma, porque a mí no me ataca nadie así nada más, digo, ¡Mínimo se van a llevar un estate-quieto (dígase tremendo golpe) de mi parte!!!- Mientras las piernas me temblaban que daba gusto.

   Y bueno, ya ha sido advertido... Si anda un primer Lunes del mes a las 12 del día desprevenido por las calles de Holanda, no se espante, sólo se trata de la prueba. Pero, si he de ser sincera, saberlo no quita que cada lunes del mes, se me olvida y me ha dado tremendos sustos. 

3 comentarios:

Angélica dijo...

Muy bueno el artículo! Me he reído mucho! Me pasó exactamente lo mismo. Con la diferencia de que la alarma me agarro acompañada con mi madre que estaba de visita. Tremendo susto nos ha pegado, nos íbamos sentado para desayunar y no nos quedo de otra que salir aterrorizadas tomadas de la mano, nos salimos a mitad de la calle pensando que quizá sería una señal avisando de un temblor . Ya en la noche que llegó mi esposo lloraba de la risa de imaginarnos a media calle, paliduchas del sustote! Es verdad, deberían incluirlo en el inburgering.

Anónimo dijo...

Interesante entrada. Mi experiencia fue muy diferente. La primera vez que la escuche estaba en clase, mi reacción fue evacuar. Me pare y comencé a caminar, en eso me di cuanta que todos estaban contados y retome mi lugar. Pensé que era la alarma de sismos.

Anónimo dijo...

Escribir para ser leído públicamente, es una responsabilidad muy grande. Creo que la autora debería prestar bastante más atención a la ortografía. Para empezar Sobrevivir va junto y no separado. El resto del texto es mejor no comentarlo, pues haría falta invertir un tiempo del que carezco. Tómenlo como una crítica constructiva. Ánimo y mucha suerte con el blog.