lunes, 3 de marzo de 2014

...Ni tanto que no lo alumbre.

   Lo sé, lo sé, no necesitan decirme que lo que dije sería una semana... fueron varias. Pero es que no me dí el tiempo. Y digo no me dí, porque uno siempre dice que no TUVO, cuando sólo se trata de acomodarse cuando y como se pueda, pero bueno, luego les contaré a Santo de qué me he demorado estos días. En fin, pues vamos a lo que nos trajo...

   Como les decía, cuando voy a la reunión de mi familia política, a veces siento que sólo me faltan las plumas y la lentejuela, por eso de ir super arreglada (o mejor dicho, vestida fuera de ocasión), pero la verdad, una vez que intenté ir más a la "europea" (es decir, con la cara lavada), decidí ese día que, por primera vez seguir el estilo, diciéndome ¿Por qué no?
   Así, me eché encima mi perfumito (ahhh ya les dije que soy muyyyy Sinaloense y los perjúmenes son IMPRESINDIBLES) y sonriendo, tomé mi bolsa para salir. Al pasar frente al espejo a la salida de la casa, vi el reflejo de mí misma con esa gran sonrisa de quien se atreve algo increíble e impensable, por lo que pegué tremendo grito cual si hubiera visto al mismísimo monstruo de Alien a punto de atacar, cuando vi el reflejo de mi cara sin maquillar.

- Ayyyy no,no,no. Yo no puedo- Y enseguida me dí la vuelta corriendo y me puse un poco de color en las mejillas y mi capa de rimel en las pestañas. -¡Soy demasiado Sinaloense como para ir sin maquillaje!- ¡Juro que dije eso!!!

   Y es que si me vieran cuando recién me despierto, jurarían que no soy un ser humano (me toma tiempo adquirir la forma humana, cuando menos hasta mi segunda taza de café), por lo que debo ayudarle (según estoy acostumbrada) a la naturaleza para evitar hordas de gente histérica huyendo de mí.
   Si ya sé, ya sé, estoy exagerando y tampoco es como si yo estuviera tan fregada, pero como antes dije, las costumbres a veces son tan profundas y fuertes, que puedes no darte cuenta de cuánto lo son... hasta que las confrontas.
   Entonces comencé a fijarme más en las mujeres holandesas. Cada que iba en el tren, en el autobús, mientras caminaba a la escuela, me les quedaba viendo y las analizaba. A veces, las pobres se sorprendían de mi mirada- ¡Acaso creían que las iba a atacar??? Aunque quizá creían que ellas traían (como dicen en México) el frijolazo pegado entre los dientes. ¡Nada! Una investigadora sigue adelante hasta encontrar el meollo del hoyo.
   Digo, es demasiado sencillo decir: lo que pasa es que todas las holandesas son flojas y guandajas*., simplemente NO se arreglan y punto. Pero como dije, eso es muy sencillo y no ayuda a comprender.
 Ya que en principio, también hay las fashionistas, es decir, aquellas que igual sólo les falta colgarse el perico al cuello (y créanme que lo harán siempre que éste tenga la marca Louis Vuitton), que me recuerdan tanto a las de mi tierra y también las "exóticas", dígase de las que traen la cabeza mitad rapada y con el cabellos de colores cual si fueran pez tropical (pero éstas son la minoría, como en cualquier otro sitio).
   Una de las imágenes de la mujer "común" holandesa sería la de una güera (Rubia), con pantalón de mezclilla entubado, camiseta/playera (T-shirt) que llega exactamente hasta abajo de las caderas, la chamarra y sus cochinadas de zapatos ugg (Y yo digo lo mismo Yiuuugggg!!!! que horribles! porque son PANTUNFLAS)
   La imagen no cambia mucho sea primavera, otoño o invierno, la combinación es la MISMA, sólo en invierno se le agregaría la chaqueta (aunque actualmente la moda es que sea tipo plastificado/charol con  acolchado en líneas Y peluche en el cuello/capucha, entre más pelo, mejor,algunas parecen que llevaban su perro a pasear y alguien se los arroyó, por lo que, para no dejar el pobre animal allí muerto, simplemente se lo echaron al cuello. Viendo el acolchado y los pelos, me hacen pensar en chorizos con pelos (otra vez, Yiiiukkkk!!!)
   Como si el perro al cuello no fuera suficiente, la holandesa se cuelga algo que en una época fue bufanda, pero que en la exagerada de las cosas en la moda, se ve cual si fuera un collarín de esos que te ponen después de un accidente, para inmovilizarlo...
   ¿¿¿El color???? NEGRO, GRIS y más Negro!!! rara vez va a ver algo de otro color. Digo, hace tiempo fui a una tienda a buscar una mascada para una amiga colombiana. Yo pensaba en algo colorido: Rojo putánico, Azul ayyy caramba, Amarillo friégame la retina (ya saben, colores muy a la latina) y  de ser posible, hasta con flores o estampado que te haga sentir feliz, tropical... pues nada: Gris, beige y negro, más negro NADA MÁS es lo que encontré. Y cuando pregunté a la mujer de la tienda, se me quedó viendo como si le hubiera pedido serpientes o escorpiones: 
- ¡Ayyyy no! Gris y Negro es el color de la temporada!- Y se alejó tan pronto como pudo.
- Pero ese es el mismo color que hubo el año pasado y el antepasado y el anterior!!!- Fue lo que pensé.
   Nada, terminé comprando un anillo estilo plata, porque los colores me parecían taaan tristes.
    ¿Y así no quieren tener depresión invernal? Digo, nada como una explosión de color, estilo bomba a la Walt Disney para alegrarte el día cuando el sol lleva sin salir una semana. Pues nada, solo gris y negro.
   Cuando mencioné que la playera llega hasta la cadera... es hasta la cadera, al punto que venden en las tiendas una especie de bandas para el cabello que se ponen bajo la playera (si estas es corta) y que sólo sirve para cubrir esa zona... 
   ¿El resultado? Emmm, bueno... ¡¡¡NOP!!!
   A veces veo subir al autobús jovencitas adolescente sin una gota de maquillaje... que dentro de los cánones de belleza occidental son BELLAS. Y repito, acorde a los cánones occidentales (muy sujetos a cuestionarse, definitivamente).  En el sentido de que son RUBIAS (ohhh gran cosa, casi todas lo son en esta parte del continente), ojo azul (Ohhh bueno, lo mismo) y flacas (ok, el paso de niña a mujer casi siempre se da de la nena que parece palo caminando a la de una mujer, es decir, más redondeada, pero a veces sin aumentar gran cosa el peso).
   Lamento decirlo, pero no hay gran diferencia entre ellas, a veces me parece que sólo las fotocopian (o clonan) y las dejan en la escuela, a menos que se trate de una chica turca o de Surinam, quienes son más asiduas al brillito y color, muy al estilo de mi rancho.

   Ccuando veía a las chicas de mi rancho, desfilar por los pasillos de la universidad, a veces me preguntaba porqué ellas llegaban casi a "torturarse" poniéndose ropa increíblemente incómoda o tan poco favorecedora de la figura. Como esos pantalones hiperapretados que se usaban y que colgaban, cual alpinista, de la punta de la nalga, o ese frente en los pantalones que siempre estaba a punto de marcar un "Fuera de lugar", igual que en un partido de Futbol.
   SIn embargo, si les preguntabas a las muchachas, éstas me contestaban que eran de lo más cómodos (creo que no se daban cuenta que a mi me parecían padecer el baile de San Vito por lo de las jaloneadas de la ropa). En fin, esos diseños, creo yo, sólo acentuaban la parte más problemática de la latina: su cadera, ya que, como ya dije ¡vaya que tienen! Mientras que respecto al departamento de pompas, nachas y nalgas en las holandesas... déjenme decirles que sus pantalones sufren de depresión crónica, por la vida tan vacía que llevan. ¡Ayyyy que tristeza!

   La moda suele ser europea y pide el tipo de la holandesa: mujeres flacas, muy flacas, rubias de ojos azules, que se pueden colgar el saco de harina vacío y seguirán viéndose bonitas y delgadas. Y las holandesas jóvenes tienen buenas piernas... porque no se les han roto a pesar de lo flaquitas que están. Y si acá las chamacas tienen hilitos por piernas, las latinas parecen langostas, por eso de que tienen toda la carne en.... bueno, ya saben.

   Algunas holandesas, al igual que los chicos, llevan sus pantalones de bebé con el pañal usado...
   ... Si, esos cuyo tiro (altura de la entrepierna) llega hasta las rodillas o más abajo, deformando la perspectiva del cuerpo humano, recordándome esos perritos que tienen el cuerpo de un perro normal y grande, pero las patitas de perro chihuahueño. La juventud, sin importar en qué parte del mundo occidental se encuentren (y muchos de otras partes) pretenden demostrar su autoconfianza con el seguimiento de modas incomprensibles (y a veces, antiestéticas).
   Una vez, estaba con mi marido cuando veo un chico holandés con tal tipo de pantalones a punto de subirse a una bicicleta (transporte tan típico holandés). Mi curiosidad fue tal que simplemente me quedé parada en el lugar:
-Cómo demonios va a andar en la bicicleta con tal pantalón-Pregunté a mi marido.
   Y de pronto, antes de abordar su bicicleta, el muchachito jaló los pantalones a la cintura normal, levantó la pierna y abordó su bicicleta...
-¡Sencillo!- Dijo entre risas mi marido.
-¡No pos si!- pensé yo.

   Y regresando a la idea de las reuniones y mi sensación de que voy cual payaso de circo, comentaré que, cuando iba a una de mis primeras reuniones no-familiares, con una gran amiga colombiana, recuerdo haber buscado mi vestidito de verano, unas sandalias coquetonas y un maquillaje de monja recatada (según los estándares de mi rancho), veo llegar a varias holandesas en la peor de las fachas (según el Sinaloa way of life), con los pants de estar en casa (NO, no fueron que acababa de ir al Gym), chancla de plástico (de esas de pata de gallo que usas cuando vas a las albercas públicas) y los pelos como se "acomodaron" la noche anterior en la almohada (Ohhh si, he visto más de una con tremendo almohadazo y a veces, casi casi las telarañas, ya que el peine rara vez se ha visto en esos lares).
- Si eso te causa impresión, fíjate que se la pasa agarrándose los pies-
- Si, ¿y?- Ok, me parecía de mal gusto, pero bueno, eran sus pies, así que no puedo decir que incomodaran a alguien más que a ella misma
- Y que luego se pone a manosear las papitas y los cacahuates, para que la final los demás terminen comiéndose la mugre de sus patas.
-¡¡¡GUÁCALA!!!- Ayyy pero de sólo acordarme me sigue dando asco.
- A ellas les vale un cacahuate eso de arreglarse, van con la misma ropa con la que andaban ese día- Y así mi amiga acapulqueña cerro el tema de la ropa.- En fin, cada que voy a una reunión, me fijo a ver si esto era cierto y he de decir que no siempre van en ropa de casa, es verdad que para las reuniones no suelen acicalarse tanto como las latinas solemos hacer.
   Digo, al punto que con tan sólo ver su vestuario no puedes determinar el tipo de reunión que se está realizando (Y lo digo por la reunión de despedida antes de la eutanasia de mi vecino, donde la discusión con mi marido iba de cumpleaños, boda o Sepelio).

¿Alguien dijo Barbie Malibu?
Y bueno, aunque la "mayoría" (dígase que hablo de las que YO he visto) tienden a ignorar los maquillajes, otras de ellas han encontrado un gusto... bueno, exagerado (por no decir enfermizo) hacia el bronceado, sea éste yendo a los baños de sol (Usando luz ultravioleta) o ya de plano a "pintarse" la bronceada.
   Y digo baños de sol, como clínicas o camas de rayos ultravioletas, ya que acá no se puede el clásico  "Acapulcazo en la azotea" -dígase de tirarse al sol, cual lagartija del desierto, en la azotea de la casa- debido a la falta de días soleados, los cuales son casi inexistentes.
   ¿El problema? que la blancura de la piel de algunos de ellos es tal, que tras los baños UV, la piel simplemente se ve ROJA, semejando langostas gigantes, en busca de su mantequilla  u otros casos donde la pintura quedó tan "poco natural" que quedan totalmente anaranjados, pareciendo muy bien Zanahorias caminantes, lo cual no encuentro sensual, a menos que alguien sea lacanofílico (amor obsesivo por los vegetales).

   Así, tratando de tener una visión neutral (o intermedia), en mi caso, trato de seguir el dicho:
   "Ni tanto que queme al Santo... Ni tanto que no lo alumbre". 



  






* Desordenado, mal vestido.

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